Para responder al posicionamiento premium que nuestro cliente quería dar a su nueva marca de zumos de frutas, creada para el sector de la hostelería, partimos de un concepto simple pero poderoso: «la fruta prohibida».
Hemos transformado la manzana mordida en una innovadora botella con forma, con el objetivo de evocar la irresistible tentación de estos zumos de frutas naturalmente deliciosos.
La naturalidad y la calidad del producto se ven reforzadas por la elección del material, el vidrio, por la prominencia de la transparencia que muestra el producto tal como es, sin nada que ocultar, y también gracias al gran relieve de la marca.